lunes, 10 de junio de 2013

Respuestas correctas

Michael Douglas anuncia que se comerá “un buen coño” en público para demostrar que bromeaba

    Importante anuncio de Michael Douglas


    Vía El Mundo Today

lunes, 4 de junio de 2012

Visita a Danone Canarias, una visión liberal y desapasionada

Hoy he visitado junto a una serie de Bloggers las instalaciones de Danone Canarias para conocer de primera mano sus productos, procesos y estrategias de marketing. La visita no sólo ha sido muy instructiva, sino también la mar de divertida ya que para alguien curioso por naturaleza como yo es una auténtica gozada poder ver "las tripas" de cualquier empresa. Es maravilloso poder descubrir todo lo que hay detrás de ese yogur que sacas de tu nevera y que previamente ha tenido que pasar por cientos o miles de pasos y transformaciones: desde la compra de frutas, fermentos, nata, harina, etc. a brokers internacionales, hasta la adquisición diaria de leche fresca a pequeñas explotaciones locales; las etiquetas, tapas y vasos de plástico; los estudios de mercado, estudios organolépticos, controles de calidad, ; la I+D física y química, etc. Me ha parecido especialmente interesante, desde el punto de vista económico liberal, el hecho de que la propia marca, sin necesidad de hacer caso a regulación estatal alguna, opta por mejorarlas para tratar de alcanzar un sutil equilibrio entre las preferencias del consumidor (productos dulces y sabrosos) y un compromiso superior y voluntario de salud pública (productos bajos en grasas y azúcares o con propiedades beneficiosas para la salud). En la búsqueda de su propio beneficio empresarial y para seguir siendo una auténtica referencia de calidad y garantía para sus consumidores, excede con creces los mínimos legales en una demostración evidente de que un mercado en competencia y libre es lo mejor que le puede pasar a un cliente, ya que garantiza unos estándares de calidad que el Estado nunca consigue por imposición y a unos costes mucho más eficientes. Al contrario de lo que la propaganda anti-liberal predica, pude comprobar que a pesar de que había procesos y materias primas que podrían resultarles más baratas, optaban por otras más caras y que complicaban sus procesos con tal de, por un lado, satisfacer mejor a sus clientes desde el punto de vista del sabor y la textura y, por otro, de usar productos más saludables. Esto era así tanto con las harinas de trigo y arroz como con los azúcares añadidos a algunos de sus productos que, a pesar de reducir sus márgenes, los hacían alcanzar un delicado equilibrio entre un producto que gusta por su sabor y consistencia pero que es bajo en grasas y azúcares. La caricatura anti-liberal muestra a las empresas reduciendo costes y abaratando al máximo sus procesos sin importar nada más y siempre en detrimento del cliente. Mientras que la realidad del libre mercado que pude ver hoy muestra a una empresa inteligente y con visión de futuro que prefiere reducir sus márgenes a cambio de tener clientes fieles, contentos y con confianza hacia la marca. Única garantía de éxito en un mercado libre y con competencia. Danone está consiguiendo con sus productos ayudar a la salud de sus consumidores de diversas maneras, con productos buenos para las defensas, para el colesterol, el crecimiento, la densidad ósea o para mejorar el tránsito intestinal y, además, entre sus objetivos se encuentran aspiraciones como ayudar a reducir los altísimos índices de obesidad infantil en España, no sólo fabricando productos más sanos en este sentido, sino promoviendo campañas de buenos hábitos alimenticios, concienciación, etc. Y, lo mejor de todo, sin subvenciones y ¡teniendo beneficios! Los cuales, no olvidemos, en un mercado libre no son otra cosa que la medida de lo útiles que resultan sus productos para los consumidores en particular y para la sociedad en general. Como contrapunto quiero recordar que en Tenerife tenemos otra fábrica de lácteos y yogures de titularidad pública (propiedad del Cabildo) que acumula pérdidas de más de 3 millones de euros y que lleva meses sin pagar a los pequeños ganaderos que le venden la leche. Comparen y saquen sus propias conclusiones.

viernes, 1 de abril de 2011

lunes, 18 de mayo de 2009

Reseña del concierto de Ricardo Arjona

En un evento inolvidable, Ricardo Arjona estuvo en Tenerife de visita, pero seguro que su paso ha dejado huellas y secuelas en todos los asistentes. Sus canciones en un simple CD tocan el corazón pero su directo te sacude el alma.

Estoy convencido de que hablo por boca de bastantes cuando aseguro que muchos no seremos los mismos tras este concierto. Una experiencia inolvidable en la que, a pesar de los miles de asistentes, todos -en algún momento- nos sentimos a solas con Ricardo, como si estuvieras con un amigo que te comprende, que sabe por lo que has pasado, que te acompaña en los buenos momentos, pero sobre todo en los malos.

Parte de la culpa de eso la tuvo la cuidada puesta en escena, que convirtió el escenario en nuestro propio barrio, con sus pisos, su peluquería, su bar, sus taxis, su gente, cada uno de ellos –nosotros- con sus propias historias, sus problemas e ilusiones, anhelos y secretos. Nadie puede negar la conexión de Arjona con el público, su complicidad, simpatía y cercanía, llegando quizá a su punto álgido cuando buscó entre el público a una señora mayor que se convirtió en protagonista de “Señora de las cuatro décadas”. Aunque destacar este momento sería hacer poca justicia a otros como cuando dio entrada a “Te conozco”, explicando las tonterías que todos, alguna vez, hemos pensado escribir a nuestras ex-parejas; o lo simpático que estuvo con el público en el intento de karaoke colectivo con “Minutos”, cosa totalmente innecesaria porque todos nos sabíamos sus letras de memoria o, como dicen más poéticamente los británicos: “de corazón” (by heart).

A pesar de unos problemas de sonido iniciales en las gradas que fueron rápidamente solucionados, el apartado audiovisual también nos hizo vibrar: su voz aún resuena en nuestro interior (¡qué diferencia con escucharle en un CD!); el acompañamiento musical fue impresionante, con unos músicos excelentes, participativos, muy compenetrados y que se notaba que disfrutaban junto a Ricardo en el escenario; no olvidemos la atmósfera creada por la iluminación y las proyecciones en las pantallas, que pasaba de ser íntima como el tenue resplandor de una vela en “Tarde (sin daños a terceros)” a ser espectacular y envolvente como en “Pingüinos en la cama”. Como nota curiosa les comento que las imágenes empleadas para acompañar la emocionante “Que nadie vea” pertenecen al vídeo musical “Viorar Vel Til Loftarasa” del muy recomendable grupo islandés Sigur Rós.

Pero sin duda, la maestría de este artista está en las letras de sus canciones. Cuando escuchas a Arjona por primera vez empiezas por pensar que te ha estado espiando, inspirándose en tu vida y sentimientos, pero expresándolos de una forma tan sincera y desgarradora que terminas por creer que él te conoce mejor que tú a ti mismo. En el concierto todo empezó con “Quinto Piso” (canción que da nombre a su último álbum), pero realmente se empezaron a desgarrar los corazones con su aparición en el escenario entonando “Acompáñame a estar solo”, a partir de ahí enganchó al público con temas como “Historia de taxi”, “Desnuda”, “Mojado”, “Quiero”, “Mujeres” o “Si el norte fuera el sur”, pero a todos se nos puso la piel de gallina y se nos rayaron los ojos (cuando menos) al encadenar, sin dar tregua a la melancolía, “Dime que no”, “Como duele”, “Cuando” y “Te conozco”. Es realmente catártico observar a tu alrededor y ver a casi todo el mundo emocionado y llorando, sintiéndose como tú: rodeado de miles de personas, pero sintiéndote a solas con Ricardo y tus recuerdos.

Ignacio M. García Medina para TenerifeDeNoche

Reflexión sobre la eutanasia

Anoche mi madre y yo estábamos hablando de las cosas de la vida, cuando salió a colación el tema de la vida y la muerte, aborto y eutanasia, temas muy presentes en la agenda del gobierno socialista.

Estuvimos hablando sobre la muerte digna, el derecho a la vida y a la muerte, etc.

En un momento dado, le dije: "Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, sin nada que hacer, dependiendo de toda clase máquinas y sofisticados aparatos y administrándome líquidos de una botella. Por favor, no quiero vivir así, por lo que te pido que me desenchufes de esos artefactos. PREFIERO MORIR"

Entonces mi madre me miró con cara de admiración, se levantó del sillón y desenchufó la tele, la Wii, el ordenador, el router, la BlackBerry, el iPod y tiró por el fregadero todas las cervezas.